Todo sobre los aditivos antibacterianos y los ingredientes antimicrobianos que tan eficaces son

Atrás quedan los tiempos en los que era realmente difícil conseguir que los productos que comercializaba una empresa estuviesen libres de bacterias. Este tipo de microorganismos campan a sus anchas, por lo que elementos como la ropa y las superficies podían acabar repletos de ellos. Por suerte, hoy en día es sencillo evitarlo.

 

Lo único que hay que hacer es optar por incluir en la fórmula un aditivo antibacteriano que cada vez tiene más presencia en numerosos sectores. Hoy hablaremos de él, así como de los ingredientes con los que se consigue un efecto similar, aunque en este último caso están pensados para impedir la proliferación de los microbios.

 

Así son los aditivos antibacterianos

 

Este tipo de aditivos han sido creados con un claro objetivo: inhibir el crecimiento de unos microorganismos que pueden llegar a ser muy perjudiciales para la salud del ser humano. En efecto, nos referimos a las bacterias.

 

Algo similar sucede con los hongos, los cuales también son evitados por las soluciones antibacterianas que desarrollan en ciertos laboratorios.

 

En otros tiempos eran muy habituales las contaminaciones producidas por bacterias. Afortunadamente en pleno 2023 la situación poco tiene que ver con la de antaño gracias a estos compuestos.

 

No solo se caracterizan por ser muy eficaces, sino también por hacer gala de una gran versatilidad. Así lo demuestra la enorme cantidad de productos o elementos de los que pueden pasar a formar parte.

 

Por ejemplo, si un aditivo antibacteriano se añade a modo de compuesto a los tejidos de una prenda de ropa que se comercializa, los usuarios que la compren no se verán expuestos a los daños que podrían ocasionarles una o varias bacterias.

 

Lo mismo podemos decir de las cerámicas. En las superficies hechas de este material antes eran más que habituales las bacterias y los hongos. A raíz de la popularización de los aditivos antibacterianos dicho escenario ha cambiado de manera radical.

 

Aquí no termina la lista de elementos a los que es posible incorporar el aditivo antibacteriano. A los ya mencionados hay que sumar las pinturas, las espumas e incluso unos productos que están pensados precisamente para acabar con los microorganismos: los filtros.

 

Independientemente de si se recurre a los aditivos bacteriostáticos que evitan la proliferación de las bacterias o se opta por los conocidos como bactericidas, los cuales son capaces de eliminar dichos microorganismos, estamos en los dos casos ante unos compuestos que presumen de un alto nivel de eficacia.

 

La plata es uno de los mejores ingredientes antimicrobianos

 

Ahora que hemos hablado de eficacia toca sacar a colación otra formulación que también ofrece resultados excepcionales. En este caso lo hace a la hora de combatir los microbios.

 

Conservar un producto sin que la actividad microbiana se apodere de él y posteriormente dañe la salud del consumidor en cuestión es pan comido, bastando simplemente con incluir en la fórmula uno de los ingredientes antimicrobianos que han demostrado ser muy eficaces.

 

De todos ellos, el más destacable es sin ninguna duda la plata. Nuevamente hay que hablar de la versatilidad, puesto que es esta la característica que permite al ingrediente microbiano de la plata ser incorporado en una enorme cantidad de fórmulas. Las sustancias nocivas no tienen resistencia, por lo que su amplio espectro trata eficazmente con hongos, levaduras, mohos y multitud de bacterias.

Para que los clientes que depositan la confianza en un laboratorio puedan incorporar estos ingredientes en sus fórmulas son fabricados en varios formatos como el polvo y las soluciones acuosas. De esta manera es posible evitar que los productos cosméticos, los apósitos, los espráis y muchos otros elementos estén libres de microbios.

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