Como ser más felices

PUNTO DE PARTIDA

¿Se ha dado cuenta de que nuestra sociedad ha enfermado o la han hecho enfermar y ahora ni ella misma sabe cómo curarse, ni nadie sabe cómo encontrar la solución mágica que reconducirá la situación en la que se ha llegado?

Esta enfermedad viene dada porque en la sociedad se le ha acostumbrado a lo que hasta ahora llamábamos «el bienestar sin necesidad de esfuerzo» y por el camino sólo nos hemos fijado en las cosas fáciles y buenas que nos iban llegando, pero en ningún momento nos fuimos detener a pensar en lo que dejábamos por el camino, ni a cuestionarnos cómo se conseguía ese bienestar.

No tenemos que ir tan lejos, basta con ir dos generaciones atrás y ver cómo vivían nuestros abuelos, cómo pensaban, cómo se esforzaban, cómo les tocó sufrir, los valores que tenían, las cosas que compartían.

Ahora nos hemos situado justo en el polo opuesto, nos hemos vuelto egoístas, ambiciosos, individualistas, porque se nos han dado las cosas demasiado fáciles y no nos hemos tenido que esforzarse mucho, por lo tanto no valoramos lo que vamos consiguiendo y siempre queremos más y más y nunca estamos contentos. Esto nos ha llevado a tener casi permanentemente un sentimiento de infelicidad, que estriba en que en el momento en que conseguimos lo que deseamos, ya estamos buscando una nueva cosa que nos motive, es decir que la felicidad nos dura sólo unos momentos y eso es insostenible.

¿No os provoca mucha tristeza ver que sólo con dos generaciones hemos pasado de la cultura del gran esfuerzo, para lograr sobrevivir y no tener tiempo de pensar, a pensar en cuando desgraciados nos sentimos porque las cosas no nos van como nosotros quisiéramos que fueran y no mover un dedo para esforzarnos un poco para conseguir nuestro propio bienestar y el común?

Debemos volver al equilibrio, el centro y recuperar todos aquellos valores, o iniciativas o comportamientos, que ya fueron testados por nuestros antepasados ​​y sabemos a la perfección que funcionan y volverlos a introducir en nuestros hábitos diarios , por entre lo que por un lado nuestros antepasados ​​nos dejaron y de otra lo que nosotros hemos logrado aprender en nuestro mundo moderno, podamos extraer todas aquellas cosas que sean provechosas, juntarlas y crear una nueva manera de vivir, de comportarnos, de relacionarnos, de comunicarnos… a fin ya efecto de salir de la crisis en que actualmente nos encontramos sometidos, pero no de la crisis financiera, que también es importante, pero ya Hay muchos pensantes que trabajan, sino para salir de la gran crisis de sentido a la que hemos llegado y poder volver a reaccionar como personas, con sentido común.

Estamos en una época de cambio constante, donde lo que hoy vale, mañana ya no tiene ninguna importancia, pero señoras y señores, lo que nunca cambiará, es que las personas siempre seguiremos siendo personas, por más que entes superiores se empeñen en hacernos actuar como marionetas para conseguir sus propósitos, que evidentemente siempre son monetarios.

 

Ante esto lo que hace falta es encontrar esa cosa que nos motiva, que nos estimula, que nos mueve y nos hace levantar cada día con ilusión, necesitamos alimentar nuestro corazón y nuestro cerebro para ir restaurando todas aquellas capacidades que nos han sido escondidas, a cambio de la comodidad, como es la comunicación, la empatía, la ayuda, el respeto de los unos hacia los otros, la cooperación y sobre todo la capacidad de pensar y razonar y tener sentido común. Por desgracia nos movamos bajo las indicaciones de: – «Esto se hace así porque es lo que hay, o porque alguien me lo manda», y hay que reencontrar el sentido común que las personas tenemos innato y razonar hacia donde nos está llevando la acción, para qué sirve y sobre todo la congruencia del acto. El consejo que os doy es el de que debemos recuperar el sentido para recuperar nuestro estilo de vida.

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